Aunque solemos pensar que los mayores peligros para la salud están en el exterior, dentro de nuestras viviendas también puede haber zonas repletas de gérmenes. ¿Te interesa saber cuáles son? Sigue leyendo este artículo en el que te contaremos cuáles son las partes de la casa más contaminadas, además de compartirte algunos tips para mejorar la limpieza en el hogar.

El baño

No te debe sorprender que este sea la parte de la casa más contaminada. Si ponemos el ojo en cada una de sus áreas, notaremos que hay zonas que necesitan mucha pero mucha atención.

La primera de ellas es el inodoro, el lugar con más gérmenes en todo el hogar. Se aconseja hacerle una pequeña limpieza diaria y una más profunda al menos una vez a la semana.

Aunque según los estudios esta es la zona más sucia de la casa, si se limpia y desinfecta habitualmente puede llegar a tener menos gérmenes que objetos que no se asocian directamente con suciedad, como el celular o el control de la TV. 

Cuando limpies el inodoro, no olvides desinfectar el piso a su alrededor y el botón de descarga. Este último es un foco de contaminación porque las personas tienden a tocarlo sin antes lavarse las manos.

La ducha o la tina de la bañera es otro espacio de la casa sobre el que hay que poner la lupa, ya que la humedad y los restos de materia orgánica que quedan en ella hacen que se desarrollen hongos y bacterias.

Otros objetos que no hay que descuidar al hacer la limpieza en el hogar son los cepillos de dientes y el lugar donde se guardan. Al permanecer húmedos y tener contacto tanto con restos de comida como con las bacterias de la boca, estos objetos son el ambiente ideal para que crezcan los microorganismos.

Algunos consejos para mantener la higiene de los cepillos de dientes son: cambiarlos cada 3 – 4 meses, guardarlos en posición vertical en un envase abierto, ubicarlos de manera que no se toquen unos con otros, sumergirlos en enjuague bucal antibacterial para limpiarlos y desinfectar con frecuencia el lugar donde se almacenan.

Superficies de contacto frecuente

Son aquellas zonas de la casa que tocamos varias veces al día, por ejemplo: interruptores de luz, mesas, manijas de puertas y ventanas, pasamanos y apoyabrazos, grifos, controles de TV y aire acondicionado, celulares, auriculares, tabletas y teclados de las computadoras.

Estas son zonas que a veces olvidamos limpiar porque pensamos que no están expuestas a la contaminación, pero la verdad es que solemos tocarlas sin limpiarnos bien las manos y eso hace que acumulen gran cantidad de bacterias.

Los virus, hongos y bacterias pueden transmitirse cuando una persona infectada entra en contacto con otra sana o cuando una persona sana entra en contacto con una superficie contaminada. Por eso es tan importante mantener hábitos como lavarse las manos y desinfectar objetos de uso frecuente.

Para mantener la limpieza en el hogar, la recomendación es desinfectar las superficies de contacto usando alcohol o productos especiales para eliminar gérmenes, no solo suciedad.

En el caso de los aparatos tecnológicos, hay que verificar que estén apagados y desconectados antes de limpiarlos para evitar cualquier daño.

Esponjas y trapos de limpieza

Este es uno de los objetos más contaminados en las casas. Las esponjas pasan mucho tiempo húmedas y tienen contacto con alimentos y suciedad, por eso es muy fácil que en ellas se reproduzcan microorganismo que podrían afectar la salud. Lo mismo sucede con los trapos o paños de limpieza.

Para hacer un buen uso de las esponjas y evitar enfermedades, te recomendamos:

– Cambiarlas cada dos semana o apenas se comiencen a deteriorar.

– Lavarlas y enjuagarlas después de cada uso. Dejarlas escurriendo y guardarlas solo cuando esté seca.

– Desinfectarlas a diario con agua hirviendo o con una solución de agua y lavandina.

– Evitar comprar esponjas metálicas o de materiales que pudiesen desarmarse y contaminar los utensilios de cocina. Las de fibra son las más usadas en la industria alimentaria.

Tablas de picar

Las tablas de picar necesitan de una buena higiene para que se mantengan en buen estado y, sobre todo, para que no contaminen los alimentos que cortamos sobre ellas.

No es suficiente lavarlas con agua y jabón, ya que en las grietas de la superficie (producto de los cortes) pueden quedar microbios y restos de alimentos imperceptibles al ojo.

Por eso, se recomienda lavar ciertos alimentos antes de picarlos y desinfectar las tablas después de cada uso. Para eso puedes usar agua hirviendo o productos como lavandina, bicarbonato, vinagre, limón o sal. Antes de hacer la limpieza, infórmate de qué tipo de producto sería mejor para tu tabla de acuerdo a su material.

Además de mantener limpias las tablas, es importante usar una diferente para cada clase de alimento, ya que así se evita la contaminación cruzada.

En este artículo te contamos todo sobre las tablas de picar, sus tipos, colores y cuidados.

Pisos

Este es otra de las partes de la casa donde hay más gérmenes. La mayoría de ellos los traemos en nuestros zapatos cuando volvemos de la calle. Por eso, algunas personas tienen la costumbre de quitarse el calzado antes de entrar.

Ni se te ocurra consumir alimentos que se hayan caído al suelo, aunque hayan pasado allí muy pocos segundos.

Para mantener la higiene de los pisos no basta con barrerlos con regularidad, también hay que limpiarlos utilizando productos desinfectantes que no dañen las superficies.

Otras zonas y objetos que necesitan de mayor limpieza

  • Lavaplatos y mesadas: son un foco importante de gérmenes por estar expuestos a humedad constante y a restos de alimentos.
  • Depósitos de café: al encontrarse húmedos y en espacios oscuros es fácil que en ellos crezcan hongos, bacterias y moho.
  • Llaves y billeteras: como se manipulan todos los días y se apoyan en diferentes superficies hay que limpiarlos con regularidad.
  • Gomas de la puerta del refrigerador: pueden tener restos de comida y suciedad.
  • Tambor y gomas de la lavadora: acumulan suciedad y células muertas que quedan en nuestra ropa.
  • Aires acondicionados y equipos de calefacción: su mantenimiento es esencial para garantizar que el aire que respiramos en nuestro hogar es de calidad.
  • Juguetes: las personas olvidan desinfectarlos con frecuencia, a pesar de que pasan mucho tiempo en el piso y de que los niños más pequeños suelen metérselos en la boca.
  • Toallas de baño: cada vez que las usamos las llenamos de humedad y de las células muertas, fluidos y gérmenes de nuestro cuerpo. Por eso se recomienda lavarlas cada 3 usos (o al menos una vez por semana) y dejar que se sequen totalmente antes de volverlas a usar.
  • Desagües: si no se limpian con frecuencia, pueden ser el lugar perfecto para que se produzcan malos olores y se alojen bichos.

¿Qué te pareció este artículo? Esperamos que te haya sido útil y te ayude a mantener la limpieza en el hogar.

Si te interesó este blog, también te invitamos a leer:

0 Shares:
Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You May Also Like