Cada vez es más común enterarse de que alguien practica el veganismo o que el restaurante de la cuadra tiene un nuevo menú sin carne. Así como ha ido creciendo el interés en este estilo de vida, también se han popularizado algunos mitos sobre la alimentación vegana.

En este artículo nos propusimos aclarar 3 mitos muy famosos. ¿Serán ciertos? Sigue leyendo y descúbrelo…

Mito 1: “La alimentación vegana es poco variada”

Realidad: todo depende del ingenio en la cocina.

Seguro has oído que “los veganos solo comen vegetales”. Y sí, es cierto que su alimentación se centra en productos provenientes de la tierra, pero eso no significa que sea aburrida.

Si nos tomamos el tiempo de investigar qué alimentos se cultivan en nuestras regiones y qué productos están disponibles en los mercados más cercanos, descubriremos que hay una gran variedad de frutas, verduras, hortalizas, raíces, cereales y condimentos a nuestro alcance.

Por lo general, las personas veganas aprenden a combinar alimentos y a cocinarlos de diferentes maneras para comer más rico y variado.

Si quieres tener una vida vegana o buscas incluir más productos de origen vegetal en tu dieta, debes abrir tu mente y probar distintos sabores y métodos de cocción.  

A veces, tenemos la impresión de que no nos gusta un alimento porque toda la vida lo hemos comido de la misma forma. Anímate a poner a prueba tu creatividady busca inspiración en libros de cocina vegana o en cuentas de redes sociales que compartan recetas sin carne.

Mito 2: “La alimentación vegana no es saludable”

Realidad: en la medida en que sea una dieta balanceada y supervisada por un nutricionista, será más saludable.

Probablemente, este mito cobró fuerza porque algunas personas veganas presentan deficiencias alimentarias. Esto se debe a que no consumen la cantidad de nutrientes que su cuerpo necesita para funcionar correctamente y terminan sintiéndose débiles o enfermos.

Para evitar que esto ocurra se debe seguir un plan de alimentación completo, que permita obtener micronutrientes (vitaminas y minerales) y macronutrientes (carbohidratos, grasas y proteínas).

Por suerte para quienes quieren llevar una dieta vegana, los vegetales son una excelente fuente de nutrientes y tienen pocas calorías.  De hecho,este tipo de alimentos son la base de una alimentación saludable, por eso la Organización Mundial de la Salud recomienda comer 5 porciones de frutas y vegetales (sobre todo crudos) al día y algunos especialistas hasta sugieren elevar la cifra a 7.

Como no consumen huevos, carnes, pescados ni lácteos de origen animal, los veganos pueden tener deficiencia de hierro, Vitamina B12, Vitamina D y yodo.

Hay personas que intentan llevar una dieta vegana y se adaptan con facilidad, mientras que a otras puede costarles un poco más.  Incluso hay quienes desisten de la idea porque no se sienten tan bien como esperaban.

El cuerpo de cada persona es diferente. Por eso, antes de hacer cualquier cambio drástico en tus hábitos alimenticios, consulta a un médico especialista para que te elabore un plan personalizado, que se adapte a tu estado de salud e incluya los sustitutos y suplementos necesarios.

Finalmente, recuerda que para tener una alimentación realmente saludable no solo debes aumentar el consumo de frutas y vegetales, sino reducir la ingesta de productos súper procesados (altos en grasas y azúcares), aunque sean veganos.

Mito 3: “El veganismo es una moda hippie”

Realidad: es un estilo de vida que tiene valores compatibles con diferentes gustos, creencias y culturas.

Las personas deciden llevar una vida vegana por diferentes razones éticas, culturales y ambientales.

El principio básico del veganismo es rechazar cualquier forma de explotación y maltrato animal, partiendo de la idea de que estos son seres que sienten y merecen el mismo respeto que los perros, los gatos y cualquier otra especie.

Para ser 100% consecuentes con esa filosofía, los veganos evitan comprar productos de origen animal, que contengan sus derivados o que hayan sido testeados en ellos.

De igual forma, rechazan el uso de prendas de origen animal, prácticas como la caza y la pesca, los espectáculos donde se maltratan animales y la compra de animales como mascotas (en este caso prefieren la adopción).

La palabra veganismo no es tan reciente. Se usó por primera vez en Inglaterra en la publicación de una organización llamada Vegan Society que se fundó en 1944.

Por otra parte, hay quienes deciden tener una alimentación vegana con la motivación extra de reducir el riesgo de padecer ciertas enfermedades asociadas al consumo de carne, sobre todo a las carnes rojas.

El veganismo también tiene un enfoque ambientalista, ya que reconocequecriar animales de forma industrial produce mucha contaminación, afecta la biodiversidad y la disponibilidad de recursos naturales tan esenciales como el agua.

Entonces, quienes tienen valores ecologistas, probablemente deseen seguir una alimentación libre de carne porque apoya la sostenibilidad.

Como puedes ver, el veganismo comparte con la cultura hippie el rechazo a la violencia. Sin embargo, actualmente está lejos de ser solo una moda y se asocia directamente con una visión más consciente de la alimentación, el bienestar y el cuidado ambiental.

¿Conocías estos 3 mitos sobre la alimentación vegana? ¿Creías que alguno de ellos era cierto?

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