Los dueños de restaurantes y negocios de comida siempre están buscando nuevas formas de satisfacer a su público y de aumentar sus ganancias. Por eso, hoy queremos contarte de un área muy novedosa: el neuromarketing gastronómico, la ciencia que te ayudará a vender experiencias y no solo sabores.

Mantener a tus clientes felices y hacer que regresen a consumir en tu local puede volverse una tarea difícil. Sobre todo, si no comprendes cuáles son sus necesidades y qué los motivaría a volver.

¡Atención! Cuando hablamos de necesidades no nos referimos solo a saber qué les gusta comer a tus potencias clientes, sino en qué condiciones su cerebro prefiere hacerlo. Aquí es donde es útil el neuromarketing. 

El neuromarketing permite crear las condiciones perfectas para que los comensales tomen determinadas decisiones y disfruten al máximo su comida. Así que te contaremos un poco más sobre esta disciplina tan interesante y cómo se aplica a la gastronomía.

¿Qué es el neuromarketing?

Se trata de una ciencia que estudia cómo es el comportamiento de los consumidores.

Su objetivo es entender qué factores influyen antes, durante y después de una compra. Con esta información las marcas pueden establecer estrategias que impulsen sus ventas y conquisten la mente de sus compradores.

El neuromarketing investiga cómo funciona el cerebro y cómo el subconsciente influye en la toma de decisiones.

Cuando se conoce cómo funciona la mente de las personas es mucho más fácil detectar qué necesitan y ofrecérselos. ¡Por eso el neuromarketing resulta tan fascinante (y útil)!

Esta neurociencia también explica cómo el cerebro interpreta toda la información que recibe a través de los sentidos. Para comprender ese proceso, el neuromarketing combina otras disciplinas como la psicología, las neurociencias cognitivas y la neuroeconomía.

Así que, si tienes un restaurante o un negocio de comida, te será de mucha ayuda aprender sobre neuromarketing, ya que podrás entender mejor a tus clientes, impulsar tus ventas y tener una propuesta gastronómica rica en experiencias y no solo en sabores.

Neuromarketing aplicado a la gastronomía

Cuando pensamos en los sentidos que interviene a la hora de comer, el primero que viene a nuestra mente es el gusto. ¡Claro! Con él saboreamos los alimentos y determinamos si son o no de nuestro agrado.

Sin embargo, en la experiencia de comer intervienen todos los sentidos. Por eso, el neuromarketing gastronómico estudia cómo estimular cada uno de ellos para que la hora de la comida sea un verdadero disfrute.

¿Te cuesta creer que todos los sentidos intervienen en la percepción de la comida? ¡Vamos con un ejemplo!

Imagina que comes tu plato favorito en alguna de estas situaciones:

  • En un ambiente muy oscuro o, por el contrario, sumamente luminoso.
  • En un restaurante donde la música que detestas está a todo volumen.
  • En un lugar donde huele un poco desagradable.
  • En un ambiente extremadamente frío o demasiado caluroso.
  • En un restaurante en el que las sillas son súper incómodas.

¿Crees que degustar tu plato favorito en algunas de esas situaciones sería realmente placentero?

Seguramente no, porque —por muy sabroso que estuviera tu plato — tu cerebro estaría recibiendo estímulos que afectarían negativamente tu estado de ánimo.

Las publicidades de las grandes empresas de alimentos y bebidas se concentran en vender experiencias, más que sabores. Y aunque se enfocan mucho en el contenido visual, también atacan otros sentidos para despertar nuestro apetito.  

Por ejemplo: ¿a quién no le agrada el leve sonido de una gaseosa recién destapada, el clásico aroma del pan horneado, el color intenso del chocolate o la suave textura del helado?

Es un hecho: comemos con todos los sentidos e incluso con la memoria. Y para que una comida sea percibida como sabrosa no basta con que sepa bien; debe verse, sentirse e imaginarse igual de bien.

El neuromarketing gastronómico busca generar una experiencia sensorial tan placentera que se quede en la memoria del comensal y este quiera repetirla.

10 tips de neuromarketing gastronómico

A continuación, te dejamos 10 tips para conquistar a tus comensales y subir tus ventas. ¡Esperamos que puedas sacarle provecho!

  • Destaca en el menú los platos que más les gustan a tus clientes o los más rentables para tu negocio. Colócalos en el centro del menú o en la esquina superior derecha. Acompaña la descripción con una foto para hacer el plato aún más atractivo.
  • Si quieres dar la impresión de que tu negocio es sofisticado, coloca los precios en números redondos. En cambio, si quieres que los precios parezcan más económicos, colócalos en decimales que terminen en 5. Aquello de 9.99 ya no se usa porque se asocia con productos de baja calidad.
  • Describe los ingredientes de los platos usando adjetivos que atraigan a tus clientes, por ejemplo:jugoso”, “suave”, “fresco”, “cremoso”. También puedes agregar palabras que remitan a la nostalgia como: “Pasta con la salsa boloñesa de la abuela” o usar nombres originales para los platos.

Eso sí, intenta que la descripción sea breve. Las personas quieren saber qué ofreces, no leer un libro.

  • Resalta el origen de los ingredientes de tus platos. No es igual una “Hamburguesa con picante” que una “Hamburguesa con chile jalapeño”. Agregar de dónde proviene la comida la revaloriza y la hace más exótica.
  • Elige los colores del menú y de la decoración considerando la personalidad de tu negocio y el efecto que quieres causar en tus comensales. Por ejemplo, el verde se asocia con frescura y bienestar; el amarillo con optimismo y alegría; y el naranja y el rojo con energía y aumento del apetito.
  • La música clásica o suave impulsa a los clientes a pasar más tiempo en el restaurante y a conversar. Además, da la sensación de estar en un lugar de buen gusto y ayuda a concentrarse en la comida.

En cambio, la música rápida y fuerte impulsa a comer más rápido, lo que aumenta la rotación de las mesas.

Elige la música pensando en los valores de tu marca, en los gustos de tus clientes y en el horario en el que funcione tu restaurante.

  • La iluminación suave invita a pasar más tiempo en los ambientes; mientras que la fuerte suele ser para lugares de paso, como locales de comida rápida.

Dato: el tipo de luz de tu restaurante también influirá en la percepción de los colores de los alimentos y en el tamaño de las porciones.

  • Los cubiertos pesados dan la sensación de que se está en un restaurante de calidad. Ajá, ahora sabes por qué hay personas que odian comer con cubiertos desechables. ¡Su cerebro le resta valor a esa experiencia!
  • Cuida la selección de la vajilla, ya que influye en la percepción de la comida. El color de la vajilla puede hacer que los colores de los alimentos se vean más intensos o por el contrario más suaves.
  •  No descuides la decoración de tu restaurante, esta influye en la decisión de compra y en las expectativas de tus clientes.

¿Qué te parecieron estas recomendaciones? Todas parten de investigaciones científicas. Sorprendentes, ¿no crees?

Como ves, el neuromarketing gastronómico considera todos los elementos que intervienen en la experiencia de ir a un restaurante. Desde la ingeniería del menú y el discurso del mesonero, hasta las condiciones del ambiente, el aroma de las preparaciones y la presentación del plato.

Finalmente, no olvides que para que tus clientes siempre regresen a tu negocio debes brindarles un excelente servicio. Hay personas que valoran este aspecto por encima de la calidad de la comida, el tiempo de espera o el ambiente del local.

Si quieres regalarles a tus clientes una experiencia única, que se quede en su mente y en su paladar, te recomendamos investigar mucho más sobre neuromarketing gastronómico y asesorarte con especialistas.

Te aseguramos que valdrá la pena hacer algunos ajustes en tu restaurante con tal de seducir todos los sentidos de tus comensales.

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