Un cuchillo por aquí, un charco de agua por allá, aceite hirviendo aún más allá… La cocina es ese lugar maravilloso en el que se crean comidas sabrosas y buenos momentos en familia. Sin embargo, también es uno de los espacios de la casa en los que nos exponemos a más riesgos. Por eso, hoy queremos hacer un breve repaso por los accidentes en la cocina. ¿Listo para conocer cuáles son los más frecuentes y cómo se pueden prevenir?

Quemaduras

Las quemaduras son uno de los accidentes domésticos más comunes y peligrosos. Por lo general, son causadas por agua, aceite, vapor, alimentos o utensilios muy calientes.

¿Cómo prevenir quemaduras en la cocina?

Evita que se derramen líquidos calientes. Para conseguirlo hay dos claves: la primera es prestar mucha atención a los platos mientras se cocinan y la segunda es orientar las asas de las ollas y los mangos de los sartenes hacia adentro de la estufa; ya que si quedan hacia afuera es más fácil que los tropieces o que los niños tengan acceso a ellos.

Usa manoplas de cocina, pinzas y cualquier otro utensilio que sea necesario para sacar comida del horno o del microondas. Además, recuerda pararte a un lado de estos electrodomésticos al momento de abrirlos para que el vapor caliente no te queme la cara.

Las personas de la tercera edad,  los bebés, niños y preadolescentes son los grupos que tienen mayor riesgo de sufrir accidentes en la cocina.

Utiliza ropa segura para cocinar. Evita ponerte camisas muy holgadas o con detalles que pudieran entrar en contacto con el fuego o quedarse enganchados con la cocina y los utensilios.

También ten cuidado al utilizar trapos de cocina para sacar una olla del fuego. Asegúrate de recoger bien los extremos para que no toquen las llamas.

Ten paciencia. Espera a que los objetos y alimentos se enfríen antes de manipularlos. Muchas quemaduras ocurren cuando las personas se adelantan probar alimentos, limpiar la cocina o traspasar líquidos cuando aún están calientes.

¡Claro! Seguro habrá casos en los que necesitarás mover ollas con agua caliente; por ejemplo, para colar pasta. En ese caso, antes de dar el primer movimiento, observa que el camino esté despejado y verifica que el colador ya esté puesto en el fregadero y que podrás tomar las asas de la olla sin quemarte.

Heridas

Gran parte de las heridas son producidas utensilios filosos como cuchillos, tijeras, ralladores y máquinas de cortar. Aunque tampoco falta quien se haya lastimado con la esquina de un mueble, con el filo de una lata o con un vaso o plato roto.

¿Cómo prevenir heridas y cortes en la cocina?

Usa los utensilios correctamente y sin prisa. Cada objeto tiene un uso y una técnica que permite sacarle el máximo provecho. Tómate el tiempo para hacer las cosas lo mejor posible y seguro te ahorrarás más de un accidente.

Concéntrate al momento de utilizar objetos filosos. No importa si eres principiante o si tienes años cocinando, poner toda tu atención en lo que estás haciendo te permitirá hacer cortes más precisos.

Emplea una tabla de picar y asegúrala. Nunca cortes alimentos poniéndolos sobre tu mano, mejor busca una tabla de picar y coloca debajo de ella un trapo para evitar que se mueva mientras la usas.

Utiliza solo cuchillos en buen estado y muy afilados. Aunque suene contradictorio, un cuchillo afilado es más seguro que uno que no lo está porque permite hacer cortes sin necesidad de aplicar tanta fuerza.

Guarda tus cuchillos y tijeras en un lugar seguro. Busca un espacio donde puedan estar ordenados y lejos del alcance de los niños.

¡Cuidado con los vidrios rotos! Para recoger los trozos más grandes puedes usar una escoba y para los más pequeños un trozo de papel absorbente mojado, una pastilla de jabón, una plastilina o una rebanada de pan blando. La idea es aprovechar algo en lo que los vidrios se queden pegados.

¡Ah! Por cierto, si se quebró algo en tu cocina, verifica que los pedazos de vidrio no hayan llegado a los alimentos, de lo contrario tendrás que botarlos por seguridad.

Lesiones por contacto con electricidad

Esta clase de accidentes suelen suceder cuando la electricidad y el agua entran en contacto, ¡son una pésima combinación! También ocurren cuando los equipos eléctricos tienen algún desperfecto o se les está dando un mal uso.

¿Cómo prevenir descargas eléctricas en la cocina?

Evita tocar artefactos eléctricos si tienes las manos húmedas o si estás descalzo. Los zapatos o sandalias con suela de goma son los más seguros en este último caso.

Deja las reparaciones en manos de un electricista. No pongas en riesgo tu seguridad ni la de tu familia por querer ahorrar dinero. Si hay algo por arreglar, mejor aplica el dicho “zapatero a su zapato” y contacta a un profesional. 

No sobrecargues los enchufes. Los adaptadores son muy prácticos, pero no abuses de ellos porque conectar muchos equipos en una sola toma de corriente aumenta el riesgo de que pase un accidente.

Comprueba que todos los equipos queden apagados después de utilizarlos. Enespecial, échale un vistazo a la cocina, el horno, el microondas y a los electrodomésticos que uses con más frecuencia. También revisa que no quede ningún cable mal ubicado (cerca del agua).

Ubica dónde está el panel eléctrico de tu casa y aprende a usarlo. Saber desactivar la corriente en el momento justo podría salvarte la vida y ayudarte a prevenir que las cosas empeoren.      

Tips: si algún tomacorriente o equipo eléctrico entra en contacto con agua, ¡ni se te ocurra tocarlo! Primero corta la corriente de la casa, luego vuelve a la zona, limpia y espera a que todo se seque muy bien antes de volver a poner la electricidad.

Caídas

Según la página de datos sobre lesiones del Consejo Nacional de Seguridad de Estados Unidos, en 2020 las caídas representaron la segunda causa de muertes en el hogar, después del envenenamiento o la intoxicación.

El portal SafeWise, también asegura que las caídas son la principal causa de lesiones no mortales y que son más frecuentes en personas mayores de 55 años.

Generalmente, las caídas pasan en escaleras, baños y habitaciones, pero también pueden ocurrir en la cocina por ser una estancia donde se suelen realizar múltiples tareas.

¿Cómo prevenir caídas en la cocina?

Mantén el piso limpio y seco. La grasa, los trozos de alimentos y los líquidos (así sean solo algunas gotas) pueden hacer que el suelo se vuelva resbaladizo y se estrene un nuevo episodio de: “Accidentes en la cocina”.

Organiza la cocina de forma práctica. Lo ideal es que cada cosa tenga su lugar, ¡pero no cualquiera! Intenta que los objetos de uso cotidiano estén a la mano para que no tengas que hacer malabares para agarrarlos. Recuerda que muchas caídas comienzan con una “simple” pérdida de equilibrio.

Conserva el piso lo más despejado posible. Los objetos más comunes, como un cable, un juguete o una alfombra, pueden convertirse en un obstáculo y generar tropiezos.

¿Qué te pareció este artículo sobre accidentes en la cocina? Como ves, muchos de ellos se podrían evitar si nos aseguráramos de que todo funcionara bien nuestro hogar y, sobre todo, si dejáramos de lado las imprudencias y actuáramos con un poco más de precaución.

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