Los huertos en zonas urbanas se han convertido en una tendencia mundial. ¿Has oído hablar de ellos?

El interés por este tema ha crecido gracias a que las personas cada vez se preocupan más por mejorar sus hábitos alimenticios y desarrollar actividades que estén en armonía con el medio ambiente. Por eso, hoy queremos contarte cómo puedes hacer tu propio huerto en casa y aprovechar todos sus beneficios.

Otra razón importante por la que los huertos están ganando popularidad es que la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) ha impulsado la agricultura urbana como una forma de garantizar mayor cantidad de alimentos para la población.

Quizás, hoy no notes la escasez de vegetales, pero la FAO presentó un estudio que refleja que para el 2050 la población mundial será de aproximadamente 9100 millones de habitantes y que para poder alimentarla se necesitará aumentar en 70% la producción agrícola.

Lamentablemente, el contexto mundial de enfermedades y plagas dificulta alcanzar esa meta, pero el mayor obstáculo es el cambio climático y sus efectos. Por eso, actualmente, se valora muchísimo que las personas puedan poder producir sus propios alimentos.

Si te preguntas si es posible cultivar en tu propia ciudad los vegetales que comerás en varias semanas, la respuesta es: ¡claro que sí! Solo tienes que aprender a brindarles las condiciones ideales y ponerle mucho empeño.

A continuación, te contaremos qué necesitas para hacer tu huerto en casa, qué vegetales puedes sembrar y qué beneficios tiene esta hermosa práctica.

Qué necesitas para hacer tu huerto

  • Un espacio con luz natural directa

Puede ser un balcón, una terraza, un jardín, una ventana o una azotea. Lo importante es que sea un área ventilada y que reciba la luz del sol para que las plantas puedan realizar la fotosíntesis.

  • Maceteros

Puedes comprarlos o hacerlos con material de reciclaje, como: botellas de plástico, baldes o envases de jugo. Su tamaño dependerá del espacio que tengas disponible en tu huerto y de qué tipo de plantas quieres cultivar. 

Un dato importante es que, antes de empezar a sembrar, verifiques que cada maceta tenga al menos 3 agujeros en el fondo para que la planta pueda eliminar el exceso de agua del riego. Si no los tiene, puedes hacérselos tú mismo.

Además, los maceteros tienen que ser lo suficientemente grandes para que las plantas crezcan. Se recomienda que tengan entre 7 y 15 cm de profundidad.

Nota: si tienes un área amplia, en lugar de macetas puedes tener jardineras de madera o jardines verticales.

  • Sustrato orgánico

El sustrato es el suelo donde vive la planta y es un elemento muy importante porque de él dependerá que esta pueda asentarse y crecer correctamente.

No se trata de tierra común. El sustrato debe cumplir con ciertas características como: ser ligero (para que se manipule fácilmente), rico en nutrientes y con una porosidad que permita que las raíces de las plantas respiren y retengan el agua.

Dependiendo de lo que quieras sembrar, en el vivero pueden asesorarte sobre qué tipo de sustrato usar. Sin embargo, una buena idea es mezclar tierra negra con un compost que tú mismo puedes preparar en casa. Aquí puedes aprender a hacerlo.

  • Un plan de riego

Investiga cuánta agua necesita cada una de las plantas que vayas a sembrar y establece un sistema de riego que sea cómodo y realista para que lo puedas cumplir.

Dependiendo del tamaño de tu huerto, puedes usar un sistema manual, como una regadera, o un sistema por goteo.

  • Semillas o brotes

Si quieres ver resultados más rápido, entonces siembra los brotes de las plantas. El proceso será más simple y puedes conseguirlas en los viveros.

Ahora bien, si quieres ver crecer tus plantas desde cero, entonces siembra sus semillas. Este un proceso que lleva más tiempo, pero a futuro te ahorrarás tener que trasplantar la planta.

Las semillas grandes deben sembrarse a una igual al doble de su diámetro. Si se entierran mucho, les costará salir y si se ponen superficialmente, corren el riesgo de secarse.

Puedes obtener las semillas de tus propios cultivos o comprarlas. Si las compras, verifica que sean de calidad y de la planta que deseas cultivar. ¡No querrás descubrir que tu romero, resultó ser simple maleza!

Una pregunta común es cuántas semillas se deben sembrar para obtener una planta, se supone que de cada semilla debe nacer una; pero, los especialistas sugieren colocar 2 o 3 por si alguna no germina.

  • Herramientas

Las herramientas básicas para trabajar en un huerto doméstico son: unos guantes de trabajo, un rastrillo, una pala de mano, unas tijeras podadoras y una regadera.

Si quieres invertir un poco más, entonces puedes sumar un semillero, una mesa de cultivo, un rastrillo para escardar o un sistema de riego por goteo. Todo dependerá de tus necesidades y de tu presupuesto.

Qué puedes sembrar en tu huerto casero

Si este es tu primer huerto, te recomendamos sembrar plantas fáciles de mantener. Por ejemplo: menta, albahaca, hierbabuena, lechuga, tomates cherry, cebolla y acelga.

Si tienes un jardín con poco espacio, puedes intentar sembrar plantas verticales como: tomate, pepino, vainitas o arvejas; o plantas pequeñas como: espinaca, perejil, zanahorias o rábanos, pimientos y toda clase de hierbas aromáticas.

Las hierbas aromáticas son muy fáciles de tener. Crecen en cualquier espacio y requieren entre 5 y 6 horas de sol al día.

Recuerda que hay plantas que crecen mejor en una temporada del año. Por eso, lo ideal es que conozcas cuáles puede sembrar cada mes, considerando las condiciones geográficas de tu ciudad. Aquí puedes conocer qué alimentos puedes sembrar en noviembre, tanto en el hemisferio norte como en el sur.

Beneficios de tener un huerto en casa

Poder cultivar en tu propia casa no solo tiene ventajas económicas, también colabora con el cuidado del ambiente y favorece tu salud.  

A continuación, te dejamos un recuento de los beneficios que tiene cultivar tus alimentos:

  • Facilita la alimentación saludable y natural: los frutos del huerto serán frescos, de calidad y libres de productos químicos.
  • Te hace valorar más los alimentos, al comprender los procesos por los que pasan hasta llegar a tu mesa.
  • Te permite ahorrar dinero, al tener acceso a productos que pueden ser más costosos en el mercado.
  • Te conecta con la naturaleza y hace que inviertas el tiempo en una actividad saludable.
  •  La simple idea de poder comer algo que tú mismo cultivaste genera mucha satisfacción.
  •  Aumenta las áreas verdes de tu ciudad y eso mejora la calidad del aire que respiras.
  • Es una actividad que se puede hacer en familia. ¡Aprovéchala para crear vínculos con los más pequeños de la casa!
  • Ayuda a la conservación del ambiente, al reducir el uso de transporte para llegar hasta el mercado y los procesos de producción, envasado y almacenamiento.
  • Promueve la agricultura local y sostenible.

Como ves, tener tu propio huerto en casa es más sencillo de lo que parece y, además, tiene muchísimas ventajas.

Si tienes valores ecologistas, te gusta la naturaleza o quieres aprender más sobre agricultura, estamos seguros de que te gustará esta actividad.

Eso sí, ten en cuenta que requiere de paciencia, creatividad, constancia y mucha observación. Así que, si necesitas trabajar estas cualidades en tu día a día, quizás también te sirva como terapia.

Este artículo es solo un abre boca. Esperamos que su contenido haya despertado tu curiosidad y que te animes a aprender mucho más sobre los huertos urbanos para conectarte con la naturaleza de una manera muy sencilla, productiva y especial.

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