“Sopla y pide un deseo”, “Usa esto para las malas energías”, “Un poco de aquello te dará buena suerte”… ¿Qué tan ciertas serán las supersticiones?

Aunque algunas parecieran no tener sentido o simplemente fueron creadas hace miles de años, muchas de ellas se han convertido en verdaderas tradiciones. Por eso hoy queremos contarte 7 supersticiones famosas sobre nuestro tema favorito: la comida.

Pero, antes de comenzar, hablemos sobre el significado de las supersticiones.

¿Qué son las supersticiones?

Según el diccionario de Oxford, “las supersticiones son creencias que no tienen fundamento racional y que consisten en atribuir carácter mágico o sobrenatural a determinados sucesos o en pensar que determinados hechos proporcionan buena o mala suerte”.

Mientras que la Real Academia Española es un poco más breve y define las supersticiones como: Creencias extrañas a la fe religiosa y contrarias a la razón”.

Como vemos, ambos significados descartan la parte racional. Y es que cuando se habla de creencias, parece que no hay que buscar tantas explicaciones. ¡Todo se vale! Desde referencias históricas o espirituales, hasta mitos y leyendas.

¿Alguna vez has pensado que tu destino podría cambiar si usas un objeto en particular o cumples con alguna costumbre familiar? 

Las supersticiones se vuelven populares porque todos, sin importar nuestros orígenes, deseamos una buena vida.

Si hablamos de supersticiones sobre la comida hay muchísimos ejemplos. Sin embargo, hoy queremos contarte 7 casos muy populares alrededor del mundo. Aunque no seas supersticioso, seguro has oído (o creído) alguno de ellos.

Supersticiones asociadas a la comida

1. Comer uvas en la víspera de Año Nuevo

Esta es una tradición española que se celebra en varios países de América Latina.

Consiste en pedir 12 deseos y en comerse una uva por cada uno de ellos (se supone que las uvas representan los meses del año y que si estas se comen al ritmo de las campanadas traerán buena suerte).

También hay quienes creen que mientras más uvas se coman justo antes de la llegada del Año Nuevo, más abundancia se tendrá.  ¡Aquí comerse las uvas, una tras otra y sin atragantarse, se convierte en un reto muy gracioso!

2. Ajos para alejar la mala energía

Ahora vamos con uno de los amuletos de protección más conocidos:  los ajos. Seguro has visto películas en las que se dice que un collar de ajos te protegerá de los vampiros.

Pues, en la actualidad hay quienes creen que colgar una serie de ajos detrás de la puerta de su casa o negocio los ayudará a alejar la envidia, las malas energías o lo que popularmente llaman “mal de ojo”.

También hay personas que piensan que colgar los ajos en la pared de la cocina ayuda a atraer prosperidad y dinero. ¿Tú con qué superstición asocias los ajos?

3. Derramar sal en la mesa

Si en un acto de torpeza derramas sal en la mesa, siempre habrá quien diga que eso te traerá mala suerte.

Se piensa que esta creencia comenzó en la antigüedad, cuando la sal era un bien preciado y escaso que no se podía desperdiciar. Si eso pasaba, ¡era una verdadera desgracia! 

De hecho, ¿sabías que la palabra “salario” viene de la palabra “sal”? En el Imperio Romano este condimento valía tanto que se usaba como forma de pago y a su entrega mensual se le denominaba: “salarium”.

Si se te cae la sal mientras comes, hay una forma de revertir la mala suerte: toma un puño de sal con la mano derecha y arrójalo por encima de tu hombro izquierdo.

Nota:  existen muchos rituales en los que se utiliza la sal para limpiar, purificar y proteger el cuerpo y los espacios, pero ese tema merece un artículo aparte.

4. Arrojar arroz en las bodas

Esta superstición es muy famosa alrededor del mundo. Consiste en lanzar arroz sobre los recién casados al salir de la iglesia.

Se cree que esta práctica provino de Oriente, donde el arroz simboliza felicidad, prosperidad, riqueza y fertilidad para la pareja.

También hay historiadores que dicen que la costumbre nació en Roma, con la variante de que a los novios se les arrojaba trigo como símbolo de una buena cosecha (lo que a su vez significada abundancia). Luego, en la Edad Media, el trigo se cambió por el arroz.

5. Pastel de cumpleaños

Esta es una tradición mucho más antigua de lo que pensamos, ya que hay referencias históricas que cuentan cómo los griegos, los egipcios y los romanos celebraban sus cumpleaños hace siglos.

No se sabe exactamente qué cultura dio origen a lo que hoy conocemos como el pastel de cumpleaños: una torta redonda con velas.

Una de las versiones dice que la idea nació en Grecia, cuando esta cultura buscaba imitar la forma de la luna y su resplandor para honrar a su diosa Artemisa.   Otras culturas creían que el pastel simbolizaba un círculo que protegía al homenajeado de los malos espíritus y, además, le traía buena suerte.

Los alemanes también se atribuyen haber popularizado el pastel de cumpleaños, ya que ellos lo usaban en sus celebraciones colocándole una sola vela en el medio para simbolizar “la luz de la vida”.

En el presente, hay pasteles de cumpleaños de muchas formas, sabores y colores. Incluso, hay quienes prefieren colocar una vela por cada año cumplido (o hasta llenar todo el pastel). 

Si hablamos del significado actual del pastel de cumpleaños, variará según la cultura; pero en general se cree que las velas representan luz y que apagarlas (no sin antes pedir un deseo) marca el inicio de una nueva etapa.

6. Cortar los fideos

Hay quienes prefieren cortar los fideos por la mitad antes de cocinarlos para que sea más fácil comerlos. ¿Tú lo haces?

Esta práctica no es bien vista por los italianos más tradicionalistas (quienes aseguran que la pasta debe cocinarse entera), pero además es algo muy grave para la cultura china.

Los chinos piensan que los fideos largos simbolizan longevidad, por eso cortarlos es una forma de restarse vida. Debido a esta misma razón, otras culturas asiáticas tienen como costumbre sorber los fideos completos, en lugar de picarlos antes de metérselos a la boca. 

Aquí en Occidente esta creencia no ha ganado muchos seguidores porque culturalmente se considera molesto el sonido que producen los fideos cuando se absorben.

7. Ahuyama para atrapar la mala energía

La ahuyama no solo sirve para hacer decoraciones y platos tradicionales en Halloween.

En varias partes del mundo hay personas que creen que este vegetal funciona para absorber las malas energías. Por eso, lo ubican en un espacio de la casa o de su trabajo por el que circule mucha gente.

Se supone que la calabaza se irá poniendo negra a medida que haya atrapado la negatividad. Cuando este tipo de calabaza se oscurece por completo, es hora de desecharla.

Así culminamos nuestro conteo.

¿Sabías sobre todas estas supersticiones? ¿Crees en ellas?

Es muy curioso ver cómo alimentos tan comunes como el arroz, el ajo o la sal pasaron a tener ciertas propiedades “mágicas” y a ocupar un lugar tan importante en la cultura popular.

Si conoces más supersticiones asociadas con alimentos o costumbres gastronómicas, anímate a compartirlas con nosotros. ¡Nos encantaría leerlas!

P.D. El uso de 7 supersticiones en este artículo fue totalmente casual o quizás lo hicimos para atraer la buena suerte.

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