¿Te ha pasado por la mente tener tu propio emprendimiento gastronómico? ¿Tal vez un restaurante o un local sencillo donde vender productos artesanales? Hoy te contaremos 3 consejos básicos para iniciar un negocio de comida: definir el concepto, estudiar el mercado, convertir tu emprendimiento en una marca y un bonus que encontrarás al final de este artículo.

En esta ocasión, decidimos enfocarnos en procesos que forman parte de la conceptualización del negocio y requieren de mucho trabajo creativo. La parte numérica, que también es muy importante, la reservaremos para otro artículo. Dicho esto, ¡comenzamos!

1. Definir el concepto

Este es el primer paso y, sin duda, uno de los más importantes. Consiste en establecer las ideas que serán la base de tu negocio de comida. Algunas de las interrogantes que debes responder son:

¿Qué tipo de comida ofrecerás?

Esto dependerá de tus gustos, pero deber ser una comida que sepas preparar muy bien. Claro, también será útil investigar cuáles son los platos de mayor demanda en la zona en la que piensas establecer tu negocio. ¿Comida casera, comida rápida, comida vegetariana o comida típica de algún país?

Unos de los errores más comunes entre los emprendedores es ofrecer “de todo un poco”, porque creen que así llegarán a más personas y, por ende, conseguirán más ventas. Pero, ¿qué pensarías si ves un restaurante que vende comida mexica, sushi y pizza?

Lo ideal es ofrecer un menú adaptado a los gustos de un público específico. Esto no significa que descartes la variedad; puedes incluir diferentes alternativas siempre que sean del interés de ese perfil. 

¿Cómo se venderá?

Debes establecer si las personas irán a un lugar específico para probar tu producto (quizás un local, un stand o un foodtruck), si ofrecerás el servicio de catering o si funcionará solo con delivery.

Toma esta decisión considerando, una vez más, tus gustos, tu presupuesto y los recursos que tengas disponibles.

2. Estudiar el mercado

Una vez que tengas claro el concepto de tu emprendimiento debes profundizar un poco más en el mercado, prestando atención a tu público y a tu competencia. 

¿Qué debes estudiar del público? Su forma de pensar y su comportamiento: qué necesita, qué le gusta, qué le preocupa y qué le molesta a la hora de adquirir un producto como el que vas a ofrecer. Además, pregunte cuáles son sus hábitos, a qué se dedica y si dispone de poco o mucho tiempo. Con esa información podrás crear una propuesta que cumpla con sus expectativas e incluso las supere.

Revisar las fortalezas y debilidades de tu competencia también es clave. ¿Por qué?  Te permitirá diferenciarte y establecer estrategias para convertirte en una mejor opción para tu público.

Existen empresas que se dedican a hacer estudios de mercado profesionalmente. Sin embargo, si aún no tienes presupuesto para invertir en esto, puedes comenzar por hacer un estudio muy básico en Internet y aplicar la observación y la escucha activa en los negocios de comida que frecuente tu público.

3. Convertir tu emprendimiento en una marca

Para comenzar, debes tener un nombre. Luego, debes definir cuál será la personalidad de tu negocio y su misión, visión y valores. Quizás esto te suene muy corporativo, pero son puntos que te ayudarán a darle forma a tu proyecto y a no perder de vista tus objetivos durante su desarrollo.

¿Has notado que las marcas de comida vegetariana usan en su logo colores como verde y marrón, mientras que entre los colores de las cadenas de comida rápida más valiosas del mundo predominan el rojo y amarillo? Esto se debe a que las personalidades de esas marcas y las de sus públicos objetivos están relacionadas con dichos colores.

Por ejemplo, la comida vegetariana se asocia con lo saludable y natural. Por eso, el uso del verde. En cambio, la comida rápida suele ser para un público joven y activo que quiere algo sabroso en poco tiempo.  El amarillo se asocia con alegría y el rojo con energía, dos características que encajan a la perfección con el estilo de vida de los amantes del fast food. ¿Lo ves?

Tu restaurante o negocio de comida también debe tener una identidad gráfica definida: logo, paleta de colores, símbolos y tipografías. Para este proceso, te recomendamos recurrir a profesionales en branding y diseño gráfico, quienes darán con los elementos ideales para diferenciarte y comunicar cuál es la propuesta de valor de tu negocio de comida.

Bonus: crear el menú ideal para tu público

El menú es muy importante porque resume tu oferta y, en muchas ocasiones, funciona como una carta de presentación.

Para definir qué platos incluir en el menú, te recomendamos hacer una lista de las preparaciones que crees que podrías vender y ordenarlas por categorías. Recuerda concentrarte en la actividad principal de tu negocio.

Por ejemplo, si se trata de un restaurante tradicional, lo más común es ordenar el menú en entradas, platos principales, postres y bebidas. En cambio, si es un negocio de dulces, la clasificación podría ser: tortas, cupcakes y donuts. Todo dependerá de tu concepto.

El siguiente paso es elaborar los platos y probar si son del agrado de tu público objetivo. Puedes organizar una degustación para una pequeña muestra de tu público y pedirles a los asistentes que te den su opinión. Considera sus comentarios y haz los ajustes necesarios en tu propuesta de menú hasta definir cuáles platos se quedarán.

Los platos de tu menú deben ser coherentes con las necesidades de tu público, el concepto de tu negocio y los recursos con los que cuentas

Luego debes definir el costo de los platos, considerando todos los ingredientes, los procesos de producción, los tiempos de elaboración y los costos indirectos de producción.

El siguiente paso es crear tu manual de recetas o una ficha técnica en la que describas los detalles de cada uno de los platos: ingredientes, preparación y forma de presentación. Así garantizarás que los platos sean iguales, sin importar quién los cocine.

Finalmente, es el momento de hacer el diseño de tu menú, siguiendo el concepto y la identidad gráfica de tu negocio. Recuerda que un buen menú tiene toda la información que el cliente pudiese necesitar, presentada de forma clara, resumida y sin descuidar la originalidad y la legibilidad.

En EFOODTRAINER tenemos un último consejo para todas las personas que quieran tener su propio negocio de comida: fórmense en los temas relacionados con su negocio, asesórense con especialistas en cada área y, sobre todo, mantengan su curiosidad despierta.

Este último punto nos encanta y es muy importante para generar nuevas ideas, mejorar procesos y no quedarse atrás en el mundo gastronómico.

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